La feria tampoco se ha librado de críticas en redes sociales, en las que han circulado fotografías y comentarios denunciando la presencia de una imagen con la bandera confederada en el puesto de Carolina del Norte, que fue retirada a raíz de la polémica.

Washington, 2 jul (EFE).- La feria estatal impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, con motivo del 250 aniversario de la independencia del país ha arrancado en Washington con menos afluencia de la esperada, la ausencia de una decena de estados que rechazaron participar y una estética neoclásica de «cartón piedra» que ha decepcionado a muchos asistentes.
Durante 16 días, la explanada que une el Capitolio y el Monumento a Washington aspira a condensar la esencia de los cincuenta estados en una sucesión de casetas blancas cubiertas con motivos «neoclásicos«, música en directo y atracciones. Sobre el papel, una gran feria al estilo de las tradicionales ‘state fairs’ estadounidenses. Sobre el terreno, para muchos ha sido «una decepción».
«Esperaba mejor señalización, fue difícil ubicarse y encima faltan muchos estados. En general, decepcionante, y esta estética grecolatina me parece aburrida y falsa», dijo a EFE Elena Caulfied, residente del estado de Maryland, cerca de la capital, que acudió con su marido a la feria.





