El gobierno de Donald Trump revocó el martes la visa de la embajadora brasileña en Washington, María Luiza Ribeiro Viotti, tras haber aplicado en julio dos rondas de aranceles a productos brasileños, lo que Lula denunció como intentos de interferencia política.

En solo 24 horas, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva vio agravar sus crisis diplomáticas con Estados Unidos y Argentina, a dos meses de los comicios en los que el mandatario izquierdista buscará la reelección.
El gobierno de Donald Trump revocó el martes la visa de la embajadora brasileña en Washington, María Luiza Ribeiro Viotti, tras haber aplicado en julio dos rondas de aranceles a productos brasileños, lo que Lula denunció como intentos de interferencia política.
Brasil rebajó el martes su representación diplomática en Argentina al nivel de encargado de negocios, luego de que el ultraliberal presidente argentino Javier Milei llamó por segunda vez «ladrón» a Lula en pocos días.
Milei es un aliado de Trump, quien ha apoyado a varios candidatos de derecha victoriosos en recientes campañas electorales en países de América Latina, como Honduras o Colombia.
Para Brasilia, los dichos de Milei contra Lula son una tentativa de agradar a Washington, dijo a periodistas una fuente del gobierno.
«Que nadie piense que va a poder entrometerse desde afuera» en las elecciones de octubre, afirmó este miércoles Lula en una entrevista con el canal digital Meteoro Brasil.





