La medida no solo puso en la mira global al presunto líder del entramado criminal más prolífico del Caribe en la última década, sino que vinculó directamente a dos piezas clave del narcotráfico regional: Ramon Antonio del Rosario

El 20 de agosto de 2019 marcó un hito en la lucha contra el crimen organizado en la República Dominicana.
Ese día, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), designó formalmente a César Emilio Peralta (alias “César el Abusador”) como capataz del narcotráfico internacional bajo la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico (conocida como Ley Kingpin).
La medida no solo puso en la mira global al presunto líder del entramado criminal más prolífico del Caribe en la última década, sino que vinculó directamente a dos piezas clave del narcotráfico regional: Ramon Antonio del Rosario Puente (alias “Toño Leña”) y Kelvin Enrique Fernández Flaquer (alias “Cotto”). La acción federal congeló todos sus activos bajo jurisdicción estadounidense y prohibió a ciudadanos de esa nación realizar transacciones financieras con sus empresas y allegados




