Sin estos documentos, se restringe el acceso a la educación formal, a servicios de salud y a programas sociales, dejando a las personas en una situación de vulnerabilidad

El registro tardío de nacimientos continúa siendo una realidad que afecta a miles de dominicanos, generando obstáculos para el ejercicio pleno de sus derechos fundamentales.

La falta de inscripción inmediata impide que muchos ciudadanos puedan acceder a documentos básicos como la cédula de identidad y el pasaporte, lo que repercute directamente en su vida cotidiana.

Sin estos documentos, se restringe el acceso a la educación formal, a servicios de salud y a programas sociales, dejando a las personas en una situación de vulnerabilidad.

El especialista en  derecho, Manuel Olivero señala que la identidad es un derecho humano esencial, y que la ausencia de registro oportuno coloca a los afectados en una especie de “limbo legal”.

Las comunidades más vulnerables son las más afectadas, ya que la falta de información y recursos dificulta que los padres inscriban a sus hijos en el tiempo establecido por la ley.

Esta situación genera un círculo de exclusión: quienes no tienen documentos no pueden acceder a oportunidades laborales ni a beneficios estatales, perpetuando la pobreza y la desigualdad.